En este caso nos desplazamos hasta Muxía, donde existe una leyenda en torno al Santuario de la Virgen de la Barca. Dice el mito, que estando el Apóstol Santiago predicando por la comarca, después de que por medio de su intercesión la ciudad de Duio, en Fisterra, quedara sumergida bajo las aguas, desapareciendo todos sus habitantes, como castigo por desoír las predicaciones del Apóstol y rendir culto al Sol, aquel se retiró a la costa muxiana a rezar y suplicar al Señor que las gentes cesasen en su aversión hacia sus predicaciones.
Es en este momento, cuando el Apóstol Santiago ve acercarse una misteriosa barca de piedra, y en ella contempla a la Virgen llena de hermosura y majestuosidad. La Virgen le da ánimos y le comunica el éxito de sus predicaciones en esta tierra, y le ordena que vuelva a Jerusalén, puesto que había cumplido su cometido.
Cuenta también la leyenda, que la Virgen como muestra de amor al Apóstol le regala una imagen suya y que el Apóstol le levanta un altar bajo aquellas piedras.
Esa barca de piedra queda depositada allí, siendo la barca propiamente dicha la Piedra de Abalar, la vela La Piedra de los Riñones (Pedra dos Cadrís) y el timón la Piedra del Timón.

.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario