Jerónimos y Franciscanos

Los monjes Jerónimos (1389-1835) y los Franciscanos (desde 1908)
han sido los principales artífices y tutores de uno
de los tesoros más sorprendentes de la cultura española.
En estas páginas mostraremos parte de estos tesoros y contaremos
su historia con todo lujo de detalles.
Cronología del Santuario
Un antiguo cronista guadalupense, fray Diego de Ecija, monje en el monasterio entre los años 1467 y 1534, escribió un códice que fue editado, en 1953, en Cáceres. Ecija recoge la tradición oral de los monjes más viejos sobre las etapas de creación y desarrollo del monasterio:"Y así parece haber sido esta iglesia edificada tres veces:
la primera fue la choza o eremitorio,
que se hizo cuando la imagen fue hallada por los
clérigos de Cáceres."
El primer custodio del santuario fue Pedro García "tenedor de la eglesia e hospital de Sancta María de Guadalupe", que muere hacia 1330, y que recibió donativos y mandas, para engrandecer la ermita o choza primitiva en la que alojaron la imagen tras su hallazgo por el pastor
Miniatura representando el Arte de la Lidia.
Arte muy bien utilizado en la dirección del Monasterio
por sus sucesivos priores.
En 1329, los criados de la iglesia de Guadalupe ya efectuaban labores en tierras de Alía, aldea próxima a Guadalupe, con doce pares de bueyes; pues cubrir las necesidades del creciente número de peregrinos exigía gastar grandes cantidades de grano. Antes de que Alfonso XI otorgara privilegios para pastos y labrantías, Guadalupe ya había alcanzado un gran impulso debido a los ingresos procedentes de sus visitantes y de las donaciones recibidas en los pueblos a donde acudían los demandadores del monasterio.
Continua fray Diego:"La segunda, la que se hizo después,
que era una iglesia pequeña y, como el rey dice
en su carta, medio caída que mandó que se hiciese mayor."
Carta de Alfonso XI. Acta fundacional del Monasterio, siglo XIV.
Alfonso XI, en su primera visita a Guadalupe, hacia 1330, mando ensanchar la primitiva iglesia, le otorgó varios beneficios económicos y ordenó edificar a su alrededor hospitales o albergues para peregrinos. Hacia 1336 la iglesia quedó convertida en espacioso templo de estilo mudejar toledano. Toribio Fernández de Mena, procurador del cardenal Pedro Gómez Barroso, titular del beneficio del santuario, fue el encargado de cumplir el real mandato. El santuario estaba adscrito al curato de Alía, en el arzobispado de Toledo.
Y sigue diciendo nuestro fraile:"La tercera fue la que este rey mandó hacer al cardenal
cuando vino a visitar esta iglesia,
como dice en su privilegio, y el don Toribio, que estaba en lugar del cardenal,
la labró suntuosamente, como es dicho y la engrandeció para que cupiesen
las gentes que a ella venían, la cual permanece ahora."
Alfonso XI mandó señalar los términos del santuario de forma que Guadalupe quedó totalmente emancipada de Talavera, según carta del rey a don Fernán Pérez de Monroy dada en Illescas el 3 de diciembre de 1337, que fue confirmada diez años después mediante otra carta, cartas que son tenidas como las actas fundacionales de la Puebla de Guadalupe
La Cruz en la Batalla del Salado,
dibujo de un Cantoral del siglo XVI.

Miniaturas de los cantorales con imágenes de la batalla del Salado. Siglo XVI.
El rey volvió a Guadalupe poco después de la victoria del Salado (20.10.1340) y ofreció varios trofeos. En el año 1348 concedió la independencia del poder real a la Puebla con lo que dejó su condición de realengo y el señorío de Guadalupe fue sometido a la autoridad eclesiástica y civil del prior.
Cuadro del claustro mudejar del Monasterio
representando la Batalla del Salado.
Toribio Fernández, primero como procurador del cardenal y luego como segundo prior secular, se encargó de esta nueva ampliación del santuario entre los años 1341 y 1367,
La iglesia fue ensanchada en sus partes contiguas con nuevas edificaciones, imprimiendo al conjunto un cierto aire de fortaleza y quedando inalterado el perímetro del templo construido hasta 1336, que es el recinto de la iglesia actual.
Duró el mandato de Toribio Fernández de Mena hasta 1367. Su cuerpo descansa en el santuario, que él con todos sus esfuerzos había edificado bajo la dirección del maestro Alfonso, identificado como Pedro Alonso Hernández.
Le sucedió don Diego Fernández. Durante su mandato, Enrique II, y Juan II ampliaron las prerrogativas reales concedidas al monasterio. Cierra el ciclo de priores seculares don Juan Serrano, que gobernó durante seis años a través de su procurador don Juan Millán y que fue el que en 1389, una vez nombrado obispo de Segovia, hizo entrega del monasterio a la orden de los jerónimos.
Y el de Ecija finaliza:"Y después que fue entregada a los frailes denuestro padre San Jerónimo,
el muy reverendo padre fray Fernán Yañez, prosiguió después la obra
del monasterio como estaba comenzada y acabó la iglesia"Se refiere a las obras que se hicieron durante el primer priorato jerónimo entre los años 1389 y 1412.

Acto de entrega del Monasterio a fray Fernán Yañez.
Lienzo de Zurbarán que se autorretrató en segundo plano.
Los monjes Jerónimos gobernaron el monasterio durante más de cuatro siglos (1389-1835). Entre 1835 y 1908 el monasterio pasó a depender de diferentes párrocos y sufrió un enorme deterioro. En 1908 fue entregado a la Orden Franciscana que tuteló su restauración y conservación hasta nuestros días.

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